En muchos ambientes se está valorando de nuevo el gesto hermoso de la imposición de manos. Con este gesto bíblico el bautizado, y con más razón el sacerdote, comunica el don del Espíritu Santo. También los laicos pueden imponer las manos, salvo en las celebraciones de los sacramentos. Esta conferencia ahonda en las experiencias espirituales de los que reciben la imposición de manos y explica los diversos fenómenos que se pueden dar a nivel de la experiencia mística personal. Especialmente apto para miembros de grupos de intercesión.