Dicen los sicólogos que la angustia y la ansiedad se distinguen del miedo en cuanto no tienen objeto. Se tiene miedo de un accidente, por ejemplo, pero no se tiene angustia de “algo”: simplemente se está angustiado. Quien sufre de esta condición del alma, con frecuencia tampoco sabe decir por qué la tiene. Se trata de un síntoma de la vida espiritual que hay que remediar para poder seguir en propio proceso de liberación. Esta conferencia te muestra cómo.