La tradición cristiana nos muestra a la Virgen María pisoteando la cabeza de Satanás en señal de victoria sobre él, tal como fue anunciado en el libro de Génesis 3. En esta oración por sanación y liberación de cadenas y ataduras se hace especial hincapié en la intercesión de María, la Inmaculada Concepción, especialmente temida por Satanás. Se recomienda que las personas afectadas por brujería y magia negra escuchen la grabación en compañía de personas orantes.