"Yo les traeré sanidad y medicina; los curaré y les revelaré abundancia de paz y de verdad” (Jeremías 33:6). El Señor quiere que estemos sanos, que tengamos paz y gozo en el corazón. Para muchos de nuestros familiares, amigos y vecinos, esto no es una realidad: sufren todavía hoy por los abusos y ofensas recibidas en su niñez. En esta conferencia aprendemos acerca de estas realidades que llamamos heridas del alma. Consecuencia de estas heridas son la tristeza, depresión, falta de realización, etc. El Padre Teodoro ilustra con muchas anécdotas cómo se dan estas heridas y cómo sanarlas