La devoción a Dios Padre como fuente y origen, no sólo de la vida trinitaria, sino en cuanto su paternidad, ejercida de modo amoroso y paciente, está en auge en la Iglesia. Esta oración escucha de modo particular el deseo del Pueblo de Dios, para dirigir a Dios Padre una especial oración, pidiendo que el Padre Eterno intervenga en la vida de sus hijos, proporcionando la deseada salud, y liberación de las tramas del enemigo. El Padre actúa en la vida de sus hijos cuando éstos admiten su paternidad y se someten a ella con amor. Especialmente recomendado para escucharse en los grupos de oración, o en familia.