La sensibilidad... esa capacidad de percibir, de sentir, apreciar, advertir, distinguir, observar, ver, percatar, llorar, deplorar, lamentar... y peor todavía, ¡lo que sentimos no va de acuerdo con la razón! Pienso una cosa.... Pero siento otra... ¡Auxilio! ¿Quién será capaz de controlar los propios sentimientos? La sensibilidad es un filtro, y todo filtro debe configurarse con los debidos ajustes. El Padre Teodoro nos ayuda con esta explicación clara y sucinta, a ser señores de nosotros mismos.