Muchas personas se olvidan del alcance del Segundo Mandamiento de la Ley de Dios: "Hasta hoy hacen como antes: ni temen a Dios, ni guardan sus estatutos ni sus ordenanzas, ni hacen según la ley y los mandamientos que prescribió Dios a los hijos de Jacob, al cual puso el nombre de Israel; con los cuales Dios había hecho pacto, y les mandó diciendo: No temeréis a otros dioses, ni los adoraréis, ni les serviréis, ni les haréis sacrificios. Mas a Dios, que os sacó de tierra de Egipto con grande poder y brazo extendido, a éste temeréis, y a éste adoraréis, y a éste haréis sacrificio” (2 Reyes 17:34-36). Quien practica la Nueva Era, en cualesquiera de sus formas, se atrae ataduras y cadenas. La presente oración se propone ayudar al orante a eliminarlas para poder caminar por la vida con la libertad de los Hijos de Dios.