Durante el proceso de conversión personal nos encontramos con las zancadillas del pasado: recordamos y anhelamos… Era el problema que encontraba el Pueblo de Israel en su marcha por el desierto: “Ojalá hubiéramos muerto a manos del Señor en la tierra de Egipto cuando nos sentábamos junto a las ollas de carne, cuando comíamos pan hasta saciarnos” (Éxodo 16:3). Cada proceso de conversión y cambio profundo de vida (“metanoia”) implica una ruptura con el pasado. Y resulta que muchos no dan por completo este paso. Consecuentemente la conversión queda a medias y no se corta la contaminación que entraña un estilo de vida pecaminoso. Con la presente Oración de Renuncia el Padre Teodoro nos ofrece una ayuda para decidirnos a que nuestra conversión sea completa, radical y auténtica.
A la oración se añaden dos breves charlas sobre la renuncia.